La iglesia no niega que han existido personas que, lamentablemente no han sido fieles al ministerio que el mismo Dios les ha concedido. esto lo acepta, desde luego con dolor, con pena, pero sobre todo con la certeza de que es aun mayor el número de sacerdotes que día a día entregan su vida, su oración, su ser entero al servicio de Dios y de los mas necesitados, y eso nunca sale en las noticias, ni en los periódicos, y es obvio pues el mal hace mas ruido que el bien. Desde luego que
no justifico estos actos, pero considero que tanta es la intención de golpear a la Iglesia, que aveces nos olvidamos que, estos actos también se dan en otros ámbitos de la vida y quizá en mucho mayor número y lo cierto es que, cuando se presenta un caso tan triste como los que ya se señalan, tan****glesia como la autoridad civil toman cartas en el asunto, pero eso no se dice, porque es obvio, vende mas el morbo y es mas interesante para muchos el hacer chisme y noticia y vivir a costa de ello.
La Iglesia es una institución divina, pues ha sido fundada por el mismo Jesucristo, y así también ha querido confiarla a la débil condición humana, aun sabiendo que los hombres fallan, pues el mismo Jesús fue hombre y no un hombre perfecto, sino un perfecto hombre. Y creo que todo sería mejor si lo que formamos parte de la Iglesia dejáramos de criticar y comenzáramos a preguntarnos qué es lo que a mí como Iglesia y como bautizado ****rresponde hacer para que este mundo sea mejor, es mejor siempre empezar por uno mismo y actuar desde lo cotidiano. Al final de cuentas nadie nos dijo que éramos jueces para juzgar a nuestros hermanos, como profetas nos corresponde denunciar lo que esta mal, pero también anunciar aquello que esta bien y seguir cultivándolo. Es verdad, quizá nunca tendremos un papa como el Beato Juan Pablo II, pero el Espíritu Santo, sin duda, no pudo dejar la Iglesia de Cristo en mejores manos que con su santidad Benedicto XVI. quizá deberíamos empezar a leer todo lo que ha escrito, seguro cambiaría mucho nuestra manera de pensar y veríamos las cosas desde un punto de vista mas crítico, objetivo y con mayor esperanza, en este mundo tan desenfrenado. El Papa no es Cristo, es su vicario en la tierra, y lo que esta haciendo es digno de admiración, no es fácil cargar todo el peso de una institución tan divina, humana y tan antigua como lo es la Iglesia Católica. mis oraciones para el Papa. Creo que me he dirigido con respeto, si no lo es así, mil disculpas.