
El silencio tras las balas
Sin un cambio en la opinión pública, masacres como la del cine de Aurora seguirán sin encender un debate político sobre las armas.
Doce personas asesinadas en un cine por un demente armado hasta los dientes en medio de una campaña presidencial parece que deberían causar en cualquier país un sonado debate político sobre el acceso a las armas. No en Estados Unidos, donde este tema hace tiempo que se ha convertido en tabú para cualquier candidato con aspiraciones nacionales.
Tanto el presidente Barack Obama como su rival republicano, Mitt Romney, ambos en el pasado partidarios de aumentar las restricciones al acceso a las armas, ahora se han limitado a dar su pésame, consolar a las víctimas y preguntarse cómo alguien puede ser tan malo como para cometer tal barbaridad.
Ninguno de los dos ha hecho caso a los reclamos indignados del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, de que sucesos como el ocurrido en Aurora, Colorado, el pasado viernes sirvan para revisar la actual legislación sobre el control de las armas que le permitió al asesino adquirir su arsenal -fusil de asalto incluido- de manera legal.
Bloomberg, que se ha prodigado en los medios ante la ausencia de otras figuras políticas que compartan en público su mensaje, parece profeta predicando al viento. Hasta ahora, el silencio sigue imperando.
Todo indica que en unos días la tragedida pasará al recuerdo, como la de Tucson o la Virginia Tech anteriormente, sin que nada cambie. Y nada lo hará mientras las encuestas y los resultados electorales sigan mostrando que la mayoría de los ciudadanos se oponen a nuevas leyes en materia de armas.
Limitar el acceso a las armas es un asunto perdedor para cualquier político, como lo saben Romney y Obama. De hecho, el actual Presidente ya en la campaña que lo llevó a la Casa Blanca hace cuatro años evitó hablar del tema y sus acciones en este campo desde entonces han sido mínimas.
La razón: si un 78% de los estadounidenses quería endurecer la legislación en materia de armas en 1990, solo el 44% compartía esa opinión diez años después. Eso pese a que en ese mismo tiempo las leyes se han vuelto más permisivas.
Como prueba, Romney favoreció la prohibición de la venta de los fusiles de asalto cuando era gobernador de Massachusets. Ahora se opone.
Por eso, sin el respaldo de la opinión pública y dado el reducido espíritu de inmolación de los políticos, no es sorprendente que nadie se enfrente al feroz cabildeo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) y a la furibunda defensa de la Segunda Enmienda de la Constitución que efectúa un sector de la población.
En los últimos años, los partidarios de las armas han conseguido que la ciudadanía enfoque el debate como un tema de derechos y libertad, que el Estado supuestamente quiere inculcar, en lugar de un tema de seguridad y derecho a la vida, como lo ven los proponetes de mayores controles.
Todo eso, paradógicamente, en un momento en que la proporción de estadounidenses con armas está en su punto más bajo de la historia, como indican los sondeos de Gallup y el Centro de Investigación sobre la Opinión Nacional de la Universidad de Chicago.
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| Etiquetas: | Barack ObamaEstados Unidos |
Desde que el mundo es mundo, el hombre siempre busco la forma de defenderse de los demas trepadores, no se olviden el hombre es uno mas. A los que dicen adorar y ser protegidas por un Dios, y critican las Armas que es el medio que tiene el hombre de defenza..Les pregunto son tan protegidas, que ni un animal con hambre los atacarian ?
dejense de tanta ignorancia y despierten a la realidad, uds, son victimas de los humanos que viven de sus necedades...
Hay tantos paises que tienen prohibiciones absoluta de las armas y tienen una altisima criminalidad, en sur america ,hay muchos de estos......
El porciento alto de nuestro ciudadanos nacidos aqui estan de acuerdo de tener o portar armas, el porcentajes que no estan de acuerdo por mayoria son gente latina no nacidas en este pais..Vallanse a poner orden en sus paises, aqui nosotros sabemos como convivir .
Países enteros dominados por delincuentes org****ados baja las banderas del comunismo y socialismo, por mucho más de 50 años, dicen de la necesidad que los pueblos no estén desarmados ante la delincuencia que siempre tiene argumentos piadosos por la vida de quienes están obligados a su servicio y que ellos pueden robar y matar con impunidad cuando lo entienden necesario, usando armas legales o ilegales a su disposición.
Con pueblos armados, no hubieran ocurrido (entre muchos otros) Los crímenes de la plaza de Tiananmen y los del remolcador 13 de Marzo.
Si vamos a prohibir el uso de cuanto causa muerte por accidentes, debemos comenzar por negar la vida a los seres vivos, pues todos cuantos nacen están obligados justamente a morirse un día y no olvidemos para los salvos de la anterior excepción, prohibir el uso de autos mayores que una bicicleta, pues los automóviles causan en un solo día más muertes que todos los dementes juntos en 1 año. Prohiban también el uso de aviones o quítenle a los pilotos y personal que no sea un militar de carrera con más de 20 años de servicio (en guerra), el derecho a defender su vida en semejantes condiciones cuando la ley es inoperante por distintas razones contra los delincuentes y muy importante, permítanle a todos los delincuentes que no sirven para nada, ocupar posiciones del gobierno para servirse de los indefensos legalmente desarmados hasta de leyes que los defiendan, en los atracos de los ladrones y criminales de todo tipo, protegidos por las leyes del estado y hasta por la policía.
MEJOR VOTEN POR MI QUE YO HARIA DESPEDASADERIA DE ARMAS Y NO MAS ARMAS PARA QUE LA GENTE VIVA EN PAZ AHI ESTA ROMMY ****DIO Y RASISMO MAS LOQUE EL IMPORTA EL DINERO PAARQUE TENGA MAS CUENTAS FUERA DEL PAIS
MEJOR VOTE MI Y VERAN YO NO DIVIDIRE NADA MAS TRAJABAR JUNTOS PAREJOS COMO LAS BUEYES
Miguel Rodríguez-FabreTan amante de la política como del fútbol, ha seguido más contiendas electorales de las que quiere recordar, entre ellas los últimos tres duelos por la Casa Blanca.
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