Washington, 3 nov (EFE).- El Departamento de Justicia anunció hoy el pago más alto pago jamás obtenido, 2,7 millones de dólares, en un acuerdo para resolver un caso de presunta discriminación de vivienda en el alquiler de apartamentos.
Según un comunicado del Departamento de Justicia, Donald T. Sterling, dueño de más de 5.000 apartamentos en Los Ángeles, acordó pagar esta cantidad a cambio de que se retiren los cargos por discriminación contra afroamericanos, hispanos y familias con niños, a los que presuntamente no quiso alquilar sus viviendas.
El acuerdo tiene que recibir la aprobación del juez Dale S. Fischer de la corte de distrito federal.
"La magnitud de este acuerdo debe enviar el mensaje a todos los dueños de propiedades de alquiler que procesaremos vigorosamente las violaciones de la Ley de Vivienda Justa", afirmó Thomas E. Pérez, fiscal general adjunto de la División de Derechos Civiles.
En su opinión, "la vivienda es una necesidad humana básica. Sin embargo, varias décadas después de la aprobación de la Ley de Vivienda Justa ('Fair Housing Act'), demasiados aún encuentran barreras como la discriminación".
"Particularmente en tiempos de dificultades económicas y de aumento de ejecuciones hipotecarias, debemos permanecer alerta para asegurarnos de que todas las personas tengan acceso equitativo a viviendas", apuntó.
En la demanda, presentada en agosto del 2006, el Departamento de Justicia afirmaba que los demandados participaron en actividades de alquiler que discriminaban en base a raza, origen nacional y estatus familiar (tener hijos menores de 18 años) en diversos edificios de apartamentos de su propiedad y bajo su administración en Los Ángeles.
Los demandados eran Donald T. Sterling, su esposa Rochelle Sterling y el Fideicomiso de la Familia Sterling.
Entre otras cosas, la demanda afirmaba que los demandados discriminaban a los no coreanos como inquilinos en los edificios de su propiedad en el barrio de Koreatown en Los Ángeles.
En documentos presentados ante la corte, por ejemplo, la fiscalía de Estados Unidos presentó pruebas de que los empleados de los demandados preparaban informes internos que identificaban la raza de los inquilinos en propiedades que los demandados compraron en Koreatown.
Además, los demandados hicieron declaraciones a sus empleados indicando que los afroamericanos e hispanos no eran inquilinos deseables.
La fiscalía también presentó ante la corte varios análisis de expertos que mostraban que los demandados alquilaban a un número mucho menor de hispanos y afroamericanos en Koreatown de lo que se esperaría en base a ingresos y otras características demográficas.
Los demandados, que administran sus apartamentos bajo el nombre de Beverly Hills Properties, son dueños y administradores de aproximadamente 119 edificios con más de 5.000 apartamentos en el condado de Los Ángeles.
El acuerdo permitirá también resolver dos demandas presentadas por ex inquilinos en una de las propiedades.
Las dos familias, una afroamericana y un matrimonio interracial con hijos biraciales, afirmó que los demandados desmantelaron los patios privados que habían sido parte de sus apartamentos y tomaron otras medidas debido a su raza.
El arreglo, contenido en una declaración propuesta de mutuo acuerdo que las partes han presentado ante el tribunal para su aprobación, requerirá que los demandados paguen una multa civil de 100.000 dólares al gobierno de Estados Unidos.
Los demandados también deben pagar 2.625.000 dólares a un fondo que se usaría para pagar daños monetarios a personas perjudicadas por las prácticas discriminatorias de los demandados, entre ellas los inquilinos de las dos familias que también presentaron demandas.
Además del pago de daños y multas civiles, el acuerdo requiere también que los demandados tomen diversas medidas para asegurarse de que las prácticas en sus propiedades de alquiler en el condado de Los Ángeles no sean discriminatorias.EFE
pgp/ma














